Conclusiones de la Consulta @CELAGeopolitica en Bolivia 🇧🇴
Lamentablemente, el resultado es el peor entre todos los resultados posibles.
En CELAG DATA pretendíamos llevar a cabo una consulta a aquellas personas que votaron por el MAS en las pasadas elecciones generales en Bolivia del año 2020. El objetivo era tener un termómetro actual de cómo piensa este 55% de la población, tanto en lo político e ideológico como en lo electoral, de cara a la próxima contienda presidencial (agosto 2025). Queríamos disponer de una radiografía de este votante después de este tiempo convulso, en el que el proceso político boliviano ha vivido innumerables situaciones complejas.
Aclaramos que una consulta de este tipo no es comparable con una encuesta a nivel nacional, sino que por su objetivo se enfoca en un segmento particular de la sociedad, en este caso los votantes del MAS en 2020, y por eso mismo sus resultados no son representativos de las opiniones del conjunto del país, como sí sucede con otro tipo de estudios cuantitativos que hemos realizado en otras ocasiones.
Como CELAG, esta no es la primera vez que llevamos a cabo consultas a segmentos específicos de la población en América Latina en los últimos años. Por ejemplo, hemos realizado investigaciones similares en Argentina, Colombia y México, obteniendo conclusiones sumamente interesantes. Gracias a este tipo de investigación hemos logrado caracterizar el núcleo común ideológico de un determinado espacio político, así como todas sus heterogeneidades. Y, por supuesto, también nos permite calibrar la fuerza positiva de cada liderazgo.
Sin embargo, en Bolivia no hemos podido culminar esta investigación. La Consulta se elaboró, pero los resultados son plenamente inválidos.
¿Por qué? Sencillamente, porque el actual Poder Ejecutivo lo ha impedido.
¿Cómo? Usando sus estructuras para responder la Consulta a favor de una única facción, la encabezada por el propio presidente, Luis Arce.
Esto ha sido fácilmente comprobado por la cantidad masiva de respuestas concentradas en unas pocas direcciones de internet (IP), todas idénticas a favor del actual mandatario y en contra de Evo Morales.
Por ejemplo, ha habido 67 respuestas desde una misma IP; hemos detectado otras 12 IP con más de 20 respuestas cada una; también hay un altísimo número de IP con más de 5 respuestas. Todas ellas ubicadas en la ciudad de La Paz y que han seguido el mismo patrón de respuesta en todas las preguntas, totalmente diferentes del resto de respuestas que sí mostraban un mínimo grado de varianza y diversidad.
Esto es lo que ha ocurrido en la mayoría de la Consulta. Casi el 70% de las 4.948 observaciones ha sido sometido a este tipo de práctica sesgada y condicionada. Y, por tanto, no tiene sentido hacer una lectura cuantitativa de este trabajo.
Pero, en cambio, sí debemos hacer una doble interpretación cualitativa.
Una: el actual Gobierno, presidido por Luis Arce, quiso ‘hacer trampas al solitario’, es decir, mediante una praxis forzada, pretendió mostrar un apoyo que no tiene, ni por afuera ni por adentro del MAS, como así indican la totalidad de las encuestas publicadas en estos últimos meses.
Dos: el Gobierno boliviano actuó intencionadamente para imposibilitar este ejercicio académico. Su propósito fue evitar que saliera un resultado público en su contra. Esta práctica es sumamente peligrosa en términos democráticos.
Por cierto, no es casual que Latinobarómetro, una encuesta que se realiza periódicamente en distintos países de la región, muestre que el índice de satisfacción con la democracia en Bolivia tenga actualmente el valor más bajo de las últimas tres décadas.